miércoles, 2 de septiembre de 2026

CON CUBA EN EL CORAZON


 DECLARACIÓN DEL CONSEJO MUNDIAL POR LA PAZ.

Distinguidos amigos del presídium, representantes del Partido Comunista, Autoridades de la República de Cuba, queridos camaradas y amigos y Representantes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos:

Es un verdadero placer para el Consejo Mundial por La Paz y para mí estará aquí hoy en la Isla de la Revolución y compartir los pensamientos de su legendario líder comandante en jefe Fidel Castro, contrastados con la situación del mundo actual.

El legado de Fidel rebasa las fronteras de Cuba y particularmente, es conocido y valorado actualmente por gente de muchos países del mundo.

Como genuino revolucionario él fue siempre un verdadero patriota y un connotado internacionalista, quien dedicó su vida a la gente de Cuba y a los pobres y oprimidos del mundo.

La práctica de su teoría revolucionaria fue sujeta a los intereses nacionales conforme al trabajo dirigido por, el Partido Socialista Cubano para lograr, conformar la primera Revolución Socialista dentro del Hemisferio Occidental en el Continente Americano.

Actualmente nuestro Fidel entró en el panteón de los héroes ilustres del siglo XX, por su legado, su visión, su modestia y sus deseos.

No es casual que en esta época de controvertidos cambios y mientras conmemoramos el centenario de su natalicio lo evoquemos por su legado e ideario político contra el dominio imperialista, las guerras, la explotación y a favor de un mundo donde impere La Paz y la justicia social.

El consejo Mundial por La Paz desde siempre y hasta la actualidad ha apoyado al pueblo cubano y a sus líderes, sin poner en duda que la crisis cubana actual es debida a las múltiples medidas asfixiantes, a las que los cubanos se han visto sujetos para completar con el brutal bloqueo energético actual de los Estados Unidos.

Los Estados Unidos, desde 1959 no han parado de tomar medidas contra Cuba con objeto de revertir el triunfo de la Revolución del ’59.

Desde ese año, los estadounidenses y sus aliados no han cesado el golpeteo contra la isla antillana.

En los 67 años transcurridos las estrategias estadounidenses o de sus aliados, pueden haber cambiado pero la pauta la ha dado siempre la Casa Blanca.

El Consejo Mundial por la Paz ha rechazado el papel d que Estados Unidos asigna a Cuba como país patrocinador del terrorismo mundial.

También ha reclamado la devolución estadounidense del territorio cubano donde mantienen su base de de Guantánamo y por último se ha opuesto a que se levanten cargos contra el líder revolucionario General Raúl Castro por participar en lo que ellos dicen ataques contra aviones norteamericanos, que amenazaban la soberanía del territorio cubano.

El cubano es inteligente y comprende la lógica del ataque de los Estados Unidos, a pesar de que han sido severamente castigados.

La solidaridad cubana con los pueblos que lo requieren, siempre se ha manifestado en América, Asia, África e incluso en Europa. 

No está de más recordar que en la pasada pandemia las vacunas cubanas se aplicaron en diferentes continentes, incluyendo Europa.

El corazón de la política internacional cubana es la solidaridad. Además, el ejemplo de Fidel Castro nos ilustra que los pueblos deben unirse contra los enemigos comunes esta es en la práctica una forma solidaria de defender la Revolución Cubana.

En cada lugar deben identificarse las causas del hambre, la pobreza, el desplazamiento, las guerras etcétera. Por ejemplo, el espíritu de Fidel respecto al problema de Palestina se manifestaría contra la ocupación israelita y el genocidio, así como el derecho de formar un estado soberano y libre y la autodeterminación de los pueblos de esta región. 

En el caso de Medio Oriente debe darse apoyo también a Irán y Levanon que luchan contra la invasión americano israelita.

Estos son ejemplos que nos han brindado la Revolución Cubana y aplican contra la agresión imperialista.

Debe considerarse también, el caso del secuestro del presidente de Venezuela Nicolás Maduro y su esposa, el pasado mes de enero.

El incidente tuvo consecuencias trágicas, como la muerte del 32 oficiales cubanos de la guardia cuyo deceso, es el resultado de la activa solidaridad antiimperialista del pueblo cubano.

El propio Consejo Mundial por La Paz ostenta una posición parecida en el sentido de que cada pueblo debe pugnar por su soberanía independientemente de cualquier influencia imperialista 

Estimados camaradas el pueblo cubano está sufriendo el mayor asedio de los últimos 67 años y cada semana nuevas medidas coercitivas son anunciadas por los Estados Unidos además ahora se pretende limitar la solidaridad de los pueblos y del propio ICAP (Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos) al cual se le coloca como blanco de ataque.

Nosotros no dejaremos de expresar nuestra solidaridad con el pueblo cubano y nuestro repudio a todas las nuevas medidas que se traten de implementar en su contra.

La solidaridad de los pueblos del mundo de apoyo a Cuba trata de bloquearse y el propio líder del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos ha sido puesto en una lista de ataque contra su persona, o el de las personas de otros pueblos que se solidaricen con el ICAP.

Los principios de Cuba están hermanados con los de nuestro Instituto Mundial por La Paz y los defenderemos ¡

¡CUBA NO ESTÁ SOLA ¡

¡MANOS FUERA DE CUBA!

¡CUBA VENCERÁ!


jueves, 13 de agosto de 2026

100 años de Fidel

 

FIDEL CASTRO RUZ

 ¡Patria o muerte, venceremos!

“La lucha por la paz significa luchar por salvar a la humanidad de una destrucción apocalíptica, significa luchar por salvar a cientos de millones de vidas de hombres, de mujeres, de jóvenes, de ancianos y de niños”.

El Frente Cultural Revolucionario, rinde homenaje al comandante Fidel Castro Ruz, uno de los más grandes lideres de América y del Mundo.

¡POR LA LIBERACIÓN CULTURAL, POLÍTICA Y ECONÓMICA DE NUESTROS PUEBLOS!

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Fidel Alejandro Castro Ruz nació el 13 de agosto de 1926 en Birán, antigua provincia cubana de Oriente. Su padre, Ángel Castro Argiz, hijo de campesinos pobres de Galicia, era terrateniente y colono cañero. Su madre, Lina Ruz González, provenía de una familia campesina de la provincia de Pinar del Río.

Aprendió a leer y escribir en la escuela pública rural de Birán y continuó la enseñanza primaria en los colegios católicos privados de La Salle y Dolores, en la ciudad de Santiago de Cuba. Inició los estudios de Bachillerato en el propio Colegio de Dolores y los concluyó en el Colegio de Belén, de la Compañía de Jesús, en La Habana, donde se graduó como Bachiller en Letras en junio de 1945.

Los jesuitas de Belén dijeron: “Se distinguió siempre en todas las asignaturas relacionadas con las letras. (...) fue un verdadero atleta (...) Ha sabido ganarse la admiración y el cariño de todos. Cursará la carrera de Derecho y no dudamos que llenará con páginas brillantes el libro de su vida. Fidel tiene madera y no faltará el artista”. 

En septiembre de 1945 matriculó en las carreras de Derecho y de Ciencias Sociales y Derecho Diplomático en la Universidad de La Habana. Allí se vinculó de inmediato a las luchas políticas en el seno del estudiantado universitario y ocupó diferentes cargos en la Federación Estudiantil Universitaria. 

Como parte de su actividad política en esos años, organizó y participó en innumerables actos de protesta y denuncia contra la situación política y social en el país. Más de una vez fue golpeado o encarcelado por las fuerzas represivas.

Entró en contacto con las ideas marxistas cuando era ya estudiante universitario.

Después de su participación en la expedición contra Trujillo, viajó en 1948 a Venezuela, Panamá y Colombia como dirigente estudiantil, con el objetivo de organizar un Congreso Latinoamericano de Estudiantes, que debía efectuarse en ese último país. Se encontraba en Bogotá cuando se produjo la rebelión popular provocada por el asesinato del líder colombiano Jorge Eliécer Gaitán, en abril de ese año. Se incorporó resueltamente a esa lucha. 

En marzo de 1949 encabezó una protesta frente a la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana, para expresar la indignación popular ante el irrespeto al monumento del Héroe Nacional de Cuba, José Martí, por parte de marines norteamericanos.

Fidel se graduó como Doctor en Derecho Civil y Licenciado en Derecho Diplomático en 1950. Desde su bufete, se dedicó fundamentalmente a la defensa de personas y sectores humildes.

Al ocurrir el golpe de Estado de Fulgencio Batista, el 10 de marzo de 1952, fue de los primeros en denunciar el carácter reaccionario e ilegítimo del régimen de facto y llamar a su derrocamiento.

Organizó y entrenó a un numeroso contingente de aproximadamente mil doscientos jóvenes obreros, empleados y estudiantes, que provenían fundamentalmente de las filas ortodoxas. Con 160 de ellos, el 26 de julio de 1953 comandó el asalto al cuartel Moncada en Santiago de Cuba y al cuartel de Bayamo, en una acción concebida como detonante de la lucha armada contra el régimen de Batista.

Al fallar el factor sorpresa, no pudieron alcanzar el objetivo. Fue hecho prisionero por las fuerzas represivas de la tiranía pocos días después del revés militar y se le mantuvo incomunicado durante 76 días. Fue sometido posteriormente a juicio y condenado a 15 años de prisión. En un ambiente reservado y vigilado, asumió su autodefensa ante el tribunal que lo juzgó, y pronunció el alegato conocido como La historia me absolverá, en el que esbozó el programa de la futura Revolución en Cuba.

“Ningún arma, ninguna fuerza es capaz de vencer a un pueblo que se decide a luchar por sus derechos. Ejemplos históricos pasados y presentes son incontables. Está bien reciente el caso de Bolivia, donde los mineros, con cartuchos de dinamita, derrotaron y aplastaron a los regimientos del ejército regular”, dijo en esa ocasión.

Desde la cárcel prosiguió su labor de denuncia del régimen opresor, al tiempo que maduró sus planes revolucionarios y profundizó la preparación teórica e ideológica de sus compañeros. Como resultado de una fuerte presión y campañas populares, fue liberado en mayo de 1955. En las semanas subsiguientes desplegó un intenso trabajo de agitación y denuncia, fundó el Movimiento 26 de Julio para proseguir la lucha revolucionaria.

En julio de 1955, mostrada la imposibilidad de proseguir la lucha antibatistiana por medios legales, Fidel partió hacia México para organizar, desde el exilio, la insurrección armada. En condiciones económicas precarias y sometido a la estrecha vigilancia y persecución de los agentes batistianos, desplegó una esforzada labor organizativa y preparatoria, al tiempo que prosiguió una intensa campaña de difusión de las ideas y propósitos del movimiento insurreccional. Viajó a los Estados Unidos, donde creó junto a sus compatriotas exiliados “clubes patrióticos” con el fin de conseguir apoyo político y económico para la lucha revolucionaria. Estuvo en Filadelfia, Nueva York, Tampa, Union City, Bridgeport y Miami.

Con la divisa: “Seremos libres o seremos mártires”, Fidel, Raúl, Juan Manuel Márquez, Juan Almeida Bosque, Ernesto Che Guevara, Camilo Cienfuegos y otros destacados revolucionarios estuvieron entrenándose con largas caminatas por las calles de la ciudad de México, escalamiento de montañas, defensa personal, tácticas de guerrillas y prácticas de tiro. El 20 de junio de 1956, junto al Che y otros combatientes fue detenido. Las “casas campamentos” quedaron descubiertas y parte importante de las armas resultaron incautadas.

Tras la salida de los establecimientos de la policía mexicana se aceleró la conspiración revolucionaria. Compraron el yate Granma y desde el Río Tuxpan zarparon hacia Cuba en la madrugada del 25 de noviembre de 1956, 82 combatientes a bordo, cuya edad promedio era de 27 años. Después de 7 días de navegación, desembarcaron el 2 de diciembre en la playa Las Coloradas, en la costa sur occidental de la antigua provincia de Oriente. Las fuerzas batistianas localizaron el desembarco y hostilizaron a los expedicionarios. El 5 de diciembre, el ejército de la tiranía sorprendió en Alegría de Pío a Fidel y sus combatientes. Los revolucionarios fueron diezmados, varios cayeron detenidos durante la persecución y muchos fueron asesinados en el acto.

Con la valiosa colaboración de los campesinos, Fidel se encontró con Raúl en un lugar conocido como Cinco Palmas y reagrupó a la fuerza revolucionaria. Partió entonces a la Sierra Maestra para continuar desde allí la lucha revolucionaria. El 17 de enero de 1957, dirigió la primera acción armada contra el ejército de Batista en el cuartel de La Plata y obtuvo su primera victoria. El Ejército Rebelde comenzó a crecer y fortalecerse.

En su condición de Comandante en Jefe, dirigió la acción militar y la lucha revolucionaria de las fuerzas rebeldes y del Movimiento 26 de Julio durante los 25 meses de guerra. Tuvo bajo su mando directo a la Columna Uno “José Martí” y participó personalmente en casi todas las operaciones, combates y batallas más importantes que tuvieron lugar durante la guerra en el territorio del primer frente rebelde.

Tras contundente derrota de las tropas élites de la tiranía, estas, a través de sus principales jefes, decidieron reconocer la victoria rebelde en el propio teatro de operaciones de la provincia de Oriente, el 28 de diciembre. Al amanecer del 1ro. de enero de 1959, Fidel enfrentó, con una huelga general revolucionaria, acatada por todos los trabajadores, el golpe de Estado en la capital de la República, promovido por el gobierno de Estados Unidos. Entró victorioso ese mismo día en Santiago de Cuba y arribó a La Habana el 8 de enero.

Al concluir la lucha insurreccional, mantuvo sus funciones como Comandante en Jefe. El 13 de febrero de 1959 fue nombrado Primer Ministro del gobierno revolucionario. 

Dirigió y participó en todas las acciones emprendidas en defensa del país y de la Revolución en los casos de agresiones militares procedentes del exterior o actividades de bandas contrarrevolucionarias dentro del país, en especial la derrota de la invasión organizada por la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos, llevada a cabo por Playa Girón, 

En nombre del poder revolucionario, proclamó el 16 de abril de 1961 el carácter socialista de la Revolución Cubana. Condujo al pueblo cubano en los días de la dramática Crisis de Octubre de 1962.

Ocupó el cargo de Secretario General del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba. A partir de la Constitución del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en octubre de 1965. 

Fue electo Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, en representación del municipio Santiago de Cuba, en sus sucesivos períodos de sesiones desde la creación de aquella en 1976. Desde entonces y hasta 2008, ocupó los cargos de Presidente del Consejo de Estado y Presidente del Consejo de Ministros.

Dirigió estratégicamente la participación de cientos de miles de combatientes cubanos en misiones internacionalistas en Argelia, Siria, Angola, Etiopía y otros países, e impulsó y organizó el aporte de decenas de miles de médicos, maestros y técnicos cubanos que han prestado servicios en más de 40 países del Tercer Mundo. Impulsó programas integrales de asistencia y colaboración cubana en materia de salud en numerosos países de África, América Latina y el Caribe, y la creación en Cuba de escuelas internacionales de Ciencias Médicas, Deporte y Cultura Física entre otras disciplinas para estudiantes del Tercer Mundo.

Promovió a escala mundial la batalla del Tercer Mundo contra el orden económico internacional vigente, en particular contra la deuda externa, el despilfarro de recursos como consecuencia de los gastos militares y la globalización neoliberal, así como los esfuerzos por la unidad e integración de América Latina y el Caribe. Fue el máximo impulsor del Movimiento de Países no Alineados.

Encabezó la acción decidida del pueblo cubano para enfrentar los efectos del bloqueo económico impuesto a Cuba por los Estados Unidos desde hace más de sesenta años y las consecuencias en el plano económico del derrumbe de la comunidad socialista europea, y promovió el esfuerzo tenaz de los cubanos para superar las graves dificultades resultantes de estos factores, su resistencia durante el llamado Período Especial y el reinicio del crecimiento y desarrollo económico del país.

Impulsó y dirigió la lucha del pueblo cubano por la consolidación del proceso revolucionario, su avance hacia el socialismo, la unidad de las fuerzas revolucionarias y de todo el pueblo, las transformaciones económicas y sociales del país, el desarrollo de la educación, la salud, el deporte, la cultura y la ciencia, la defensa, el enfrentamiento de las agresiones externas, la conducción de una activa política exterior de principios, las acciones de solidaridad con los pueblos que luchan por la independencia y el progreso, y la profundización de la conciencia revolucionaria, internacionalista y comunista del pueblo.

El 31 de julio de 2006 renunció a sus cargos oficiales por problemas de salud. A partir de entonces, escribió sobre los problemas del mundo contemporáneo en numerosas reflexiones y artículos publicados en los medios cubanos durante su etapa de convalecencia. Dedicó ingentes esfuerzos en sus últimos años a proyectos relacionados con la agricultura y la alimentación humana y animal.  Por su autoridad moral, influyó en importantes y estratégicas decisiones de la Revolución.

La vida de Fidel no puede reducirse a unas pocas líneas. Su vínculo permanente e indisoluble con el pueblo, su brillante oratoria, su magisterio constante, su entrega sin límites a la causa de la Revolución han dejado una huella imborrable en el pueblo cubano y han servido de inspiración para millones de hombres y mujeres de todos los continentes. Las futuras generaciones de cubanos tendrán en él, como en Martí, un paradigma y una motivación profunda para dar continuidad a su obra.

Falleció el 25 de noviembre de 2016, en La Habana, Cuba a las 10:29 horas de la noche, a la edad de 90 años. En cumplimiento de su voluntad, sus restos fueron cremados. Sus cenizas fueron depositadas en el Cementerio de Santa Ifigenia, en solemne ceremonia, el 4 de diciembre de 2016.